sábado, 4 de julio de 2009

TU HACES LO IMPOSIBLE

Como chocolate a la temperatura del sol
Mas con la esperanza que llegara la brisa fría
Como ave con las alas coltadas
Mas con la esperanza de que me darás nuevas alas
Como pez tirado en tierra
Mas con la esperanza de que me recojeras y me llevaras a mi lugar
Como árbol que se seca
Mas con la esperanza de que pronto caerá la lluvia.

Entre hombres que son como espinos y salza
Entre hombres maldicientes y corrompidos
Entre hombres que se deleitan en sus pecados
Entre hombres engañados
Entre hombres cautivos
Entre hombres guiados tras las vanidades de su corazón

Hay esta mi parte
Hay me ha tocado
Hay se agontan mis fuerzas
Hay se consume mi alma

Hay me mordearas
Hay me enseñaras
Hay estaré seguro
Hay Tu estarás con migo
No quiero escuchar
No quiero ver
No quiero estar
No quiero saber

Cierro mis ojos y medito en tu palabra
Cierro mis ojos y hablo con tigo
Cierro mis ojos y te puedo ver
Cierro mis ojos y te puedo escuchar

Si no fuera por tu gracia
De cierto ya fuera yo como los muertos
Mas ahora no solo existo
Si no que ahora vivo

Sufro cuando miro
Lloro cuando escucho
Me angustio cuando escucho
Grita mi alma cuando miro

Mientras, Dios me hablaba y me decía:

Y ve y entra a los cautivos, a los hijos de tu pueblo, y háblales y diles: Así ha dicho Jehová el Señor; escuchen, o dejen de escuchar.


Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor.

Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.

Y tú, hijo de hombre, no les temas, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinos, y moras con escorpiones; no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde.

He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes.

Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde.

A los trenta años
Al cuarto mes
Al dia cinco
Se abren los cielos y veo visiones de Dios

Serca del rio
En Quebar
Allí será
En ti esperare.

Pero mire, y vi un adelanto
Los cielos se abrieron
Quebar se basiaba
Quebar se quedo sin gente

Mire y vi
Todos se fueron
Se fueron a Betel
Y cerro Quebar
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